Pebre: El acompañamiento clásico y picante para las sopaipillas saladas.
Chancho en piedra: Una salsa fresca de tomate y ají, perfecta para el picoteo.
Mostaza: Para un sabor más intenso.
Miel o manjar: Para quienes prefieren un toque dulce.
Sopaipillas Pasadas: Sumérgelas en una mezcla de chancaca, canela y cáscara de naranja caliente para un postre tradicional.